domingo, 26 de abril de 2026

 

        



    
                                               Donde termina el verano de Elma Correa.

                                                       Premio Biblioteca Breve 2026.

                                



 El premio Biblioteca Breve es concedido anualmente en el mes de febrero por la editorial Seix Barral con la finalidad de estimular la renovación de la literatura, premiando  nuevas voces, formas   distintas de mirar la realidad, de cuestionarla y de  expresar lo que se siente ante ella.

 Repasando el elenco de las obras premiadas cada año no resulta aventurado afirmar que lo consigue.

La narrativa de calidad no pretende ofrecer respuestas, ni imponer criterios para interpretar la realidad; formula interrogantes. Mediante la lectura, asistimos a un diálogo de quien escribe con un tiempo y un espacio, ya sean figurados, soñados o experimentados en carne propia.  La capacidad de remover a quien lee, de incomodarle y llevarle a escenarios no deseados – cuando nace de la honestidad–, construye una comunidad entre la creación literaria y quienes la disfrutamos desde nuestra butaca.

Elma Correa explora la relación de amistad como medio de supervivencia en un mundo hostil (que en la novela es Mexicali, en la frontera con Estados Unidos), la construcción de una red de apoyo y maduración del ser humano a partir de la confianza y las experiencias compartidas; pero también como un límite, en tanto que los sentimientos pueden llegar a condicionar lo que soñamos que podemos ser. La mirada de las personas que queremos nos devuelve un mapa de nuestros deseos e inseguridades y no siempre acertamos a transitar por él sin temor a causarle una decepción. Así analizado, me ha traído algún recuerdo de Elena Ferrante, salvando el contexto y la perspectiva de cada obra.

La novela indaga sobre los espacios geográficos en relación con los emocionales, el modo en el que conforman nuestra identidad, llegando a convertir el paisaje en un personaje que asfixia, estimula, adormece…, según los casos, sin dejar nunca de moldear a las personas que viven en él, aun cuando se marchen. Porque la ausencia también actúa como una delimitación, un acicate para la memoria de otro tiempo. Desde la distancia, intentamos explicarnos una vida que ya no parece la nuestra.

Además, Donde termina el verano se pregunta sobre la posibilidad de que los seres humanos sean capaces de superar el sentimiento de culpa que ha transformado sus vidas durante años (como es el caso de las dos protagonistas); la contención y las renuncias que les ha impuesto el secreto y cómo han aprendido a sobrevivir sin mencionarlo.

Donde termina el verano es una novela sobre las fronteras físicas y simbólicas a las que nos enfrentamos los seres humanos, las que normalizamos y las que, en ocasiones, sin quererlo, nos conforman